José Miguel Domínguez, responsable de «Forjas Domínguez»

‘Forjas Domínguez’ es una empresa histórica de Cabanillas. Llevan más de 60 años en la localidad trabajando el metal. Actualmente la regenta José Miguel Domínguez.

– ¿Cómo y cuándo abrieron este negocio?
– Forjas Dominguez, antes «Talleres Dominguez», es una empresa familiar que lleva en Cabanillas mas de 60 años. Tres generaciones: mi abuelo, mi padre y ahora yo, que llevo mas de 25 años al timón. Todavía había mulas en el pueblo cuando mi abuelo las herraba. Y hasta hoy.

– ¿Por qué llegaron aquí?
– Tras la Guerra, mi abuelo, Eladio, que era herrador en pueblos de alrededor, se asentó en Cabanillas. Mi bisabuelo, León Gil, era maestro en la localidad (él da el nombre a nuestra Bilblioteca). Y mi padre, José Miguel Domínguez Gil, comenzó con la cerrajería y las estructuras metálicas. Con esas raíces no cabía otro lugar para seguir.

– ¿Qué encontramos aquí, qué le distingue del resto?
– Nuestra empresa se caracteriza por la calidad, que es la mejor publicidad. Hemos procurado hacer cosas que no hiciera el resto. Y la fragua es nuestro buque insignia. Nuestros trabajos son de hierro forjado, principal seña de distinción.

– ¿Cómo ha evolucionado esta empresa en todos estos años?
– Hemos sabido adaptarnos a cada época. Trabajábamos con el agricultor con aperos y repuestos. Y luego hemos seguido con la evolución de Cabanillas, con las urbanizaciones. Ahora trabajamos con constructores y particulares en estructuras como las verjas o las puertas de los chalés.

– Si volviera a emprender, ¿cambiaría algo?
– No, nada. Hemos tenido la posibilidad de dedicarnos a una especialidad en concreto y a la fabricación en serie, pero el tener opciones nos ha permitido estar más alerta, hacer cosas nuevas y no parar nunca.

– ¿Cómo valora la situación del comercio de cercanía en Cabanillas?
– En general, buena. En los últimos años el consistorio ha ayudado más a la visibilidad del pequeño comercio, con subvenciones, ferias… Tenemos el hándicap de la cercanía a Guadalajara, pero tenemos que ofrecer al cliente cosas únicas.

– ¿Y cómo valora al cliente de Cabanillas?
– Sabe lo que quiere. Yo escucho y ofrezco lo que necesita. El cliente ve que puede confiar en nosotros. Y si el resultado es satisfactorio para él, también lo es para mí.

– ¿Cómo se puede defender el comercio de proximidad de los grandes gigantes del comercio electrónico?
– Lo más importante es ofrecer cosas únicas y de calidad, y trato personalizado. Con estas premisas se puede competir con cualquiera. Como decía mi padre: «el precio se olvida, pero la calidad perdura».

– ¿Utiliza redes sociales o nuevas tecnologías?
– Tenemos web, forjasdominguez.com, donde se pueden ver nuestros trabajos. No tenemos venta online porque nuestro trabajo es personalizado y cada cliente es distinto. Pero no descartamos el mobiliario en forja en un futuro para venta online.

– ¿Alguna iniciativa que quiera hacer llegar a los vecinos y vecinas?
– Sólo decirles que estamos aquí para lo que necesiten; que todo lo que sea en hierro, lo hacemos. Y tras tantos años, agradecerles su confianza y fidelidad. Mientras la salud nos deje, golpearemos el hierro para darle forma.